Sobre Santos Toledano

Es una Red de Agentes de Cambio Social, que nace en 1989 por iniciativa del piloto español Santos Toledano. En todos estos años, y con la colaboración de un buen número de aliados, ha desarrollado proyectos de asistencia social y cooperación, para un desarrollo comunitario integral y sostenible en Perú.

Nuestro objetivo es

Impulsar Proyectos Educativos Sociales para niños, jóvenes y mujeres en riesgo de exclusión social en Perú.

Nuestras líneas de acción

La educación básica para personas vulnerables y desfavorecidas

La formación profesional y el acceso a la empleabilidad y el emprendimiento que redunda en la mejora de las condiciones humanas y económicas.

Historia

Santos Toledano puso en marcha este fantástico proyecto. En su origen, apenas dos cajas de medicinas y un sueño: cambiar una realidad indigna. Así comienza la historia de una Red que tiene el poder de reescribir vidas.

El sueño de Santos era ofrecer a los jóvenes y mujeres un futuro para salir de la pobreza extrema. Y lo logró!

Puso en ello su ilusión y su empeño y con la importante ayuda de nuestro socio local, la Fundación Pachacutec, ofrecieron un futuro distinto a cientos de jóvenes y mujeres en Pachacútec, en lo que muchos llaman “El milagro del Arenal”, a través de la creación del Centro de Estudios y Desarrollo Comunitario (CEDEC), que desde 2002 es administrada por la Fundación Pachacútec. El vídeo a continuación muestra su historia:

En el año 2009 Santos Toledano y Monseñor Javier Del Río Alba, junto a un equipo de colaboradores, iniciaron la construcción del  CENTRO DE ESTUDIOS Y DESARROLLO HUMANO INTEGRAL “NUEVA AREQUIPA (CEDHI), réplica del proyecto de Pachacútec, para brindar a los jóvenes del Cono Norte de Arequipa, distrito de Yura, la oportunidad de acceder a una capacitación de alto nivel, acompañada de una buena formación en valores, que les permita aplicar a empleos formales, dignos y bien remunerados.

Se trata de una zona desértica que ha sido poblada por migrantes de las zonas alto andinas del departamento de Arequipa en condiciones muy precarias. La juventud no accede a educación superior, sufriendo exclusión social, cultural y económica, cayendo permanente en los riesgos de la delincuencia, el alcoholismo y la drogadicción, los que cada vez son más grandes en la zona.

Actualmente en el centro se ofrecen las carreras de Administración de Empresas, Gastronomía, Cosmetología, Computación e Informática, Soldadura e Instalación de Gas, además de cursos cortos de formación humana, familiar y comunitaria. Cuenta con un laboratorio de idiomas, transporte para sus alumnos, una guardería infantil y otros beneficios.

Cada año el CEDHI tiene entorno a 220 alumnos estudiando carreras profesionales, el 100% de ellos realiza prácticas profesionales en empresas de la zona y el 98% de ellos consigue empleo al finalizar sus estudios.

¿Dónde Estamos?

Actualmente estamos en el distrito de Yura, departamento de Arequipa, en el Sur del Perú en Arequipa. En un futuro próximo queremos extender nuestra presencia y replicar el modelo de Centro de Estudios de Desarrollo Integral a otras zonas con población desfavorecida y vulnerable.

¿Cómo lo Hacemos?

Viajamos con frecuencia a terreno y visitamos proyectos de los que hemos obtenido buenas referencias. Luego los tipificamos (analizando experiencia y metodología) y en el caso de detectar ausencia de medición de impacto les ayudamos a incorporarla, bien por nuestros medios o bien a través de capacitación que pueden brindarles entidades aliadas. Por último, en función de las características del proyecto, les buscamos los financiadores más adecuados.

Incorporamos en la cultura de los financiadores, principalmente empresas, fundaciones familiares y personas o sociedades filantrópicas, que el impacto medible y transformador sea la variable fundamental en la toma de decisiones. Para ello intensificamos el diálogo con ellos, y los sensibilizamos de su papel como líderes sociales y comprometidos con el desarrollo sostenible de Perú.

Lo hacemos trabajando de forma personalizada con cada entidad financiadora, localizando aquellas que muestran interés o las vemos como estratégicas y estableciendo contactos adecuados con personas con capacidad de influencia y decisión en las mismas. En el diálogo centramos esfuerzos en reconocer el “valor compartido” que pueden obtener.